PERFECTO, ese es el calificativo para definir cómo transcurrió la jornada cultural-lúdica, realizada el día 16 de diciembre, de 2016 al castillo de Loarre, Colegiata de Bolea y Mallos de Riglos, ya que, la organización de la misma., cuya responsable en esa ocasión, fue Asun Sánchez, desde el primer momento, fue inmejorable, puesta de manifiesto a lo largo de todo el día, en el que reinó amable compañía por parte de todos los asistentes ¡nada menos que cincuenta y cuatro, sin obviar a Paco, el conductor!.

Tras una parada “técnica” para reponer fuerzas, arribamos a la antigua Colegiata de Santa María La Mayor, actualmente iglesia parroquial, de Bolea, Monumento Histórico Nacional, nuestro primer destino, donde la guía, Ida Ferrero, nos esperaba para explicarnos sin prisa y sin pausa, el epatante retablo único, sin obviar ningún detalle del mismo: su historia, forma de trabajarlo, pintores, talleres … advirtiéndonos de la preciosa Virgen rubia de tez blanca creada por un escultor flamenco, tras lo cual, nos acompañó en un acompasado recorrido por el templo: Retablo de San Sebastián que, según los estudiosos tiene las más importantes tablas, capilla funeraria realizada en alabastro, retablo de la Virgen del Rosario, Retablo del Cristo Crucificado…. Todo ello sin obviar detalle alguno, a la que, si bien solicitó no ser nombrada en esta crónica, es de justicia hacerlo porque desempeñó su trabajo extraordinariamente, consiguiendo mantener nuestra atención, en todo tiempo, mezclando de vez en cuando un lenguaje coloquial que a todos nos satisfizo.

La siguiente visita fue a Loarre, donde en su Centro de Interpretación de la Comarca, Gabriel Seco y Raquel Campos, proyectaron un completo reportaje visual del Castillo: cómo se fue realizando, cómo fue transformado a través del tiempo y cómo es en la actualidad. Tras lo cual, emprendimos camino para visitarlo “in situ”, ampliando al pie del mismo, por la ya citada Raquel Campos lo que, paso a paso nos disponíamos a visualizar.

Y llegó la hora de la pitanza en esa localidad, que transcurrió en buena armonía, con buena comida y con alguna situación jocosa.

A continuación, Mónica Liesa, fue la encargada de guiarnos en la visita a la iglesia de San Esteban de Loarre, asimismo realizada con rigor acerca de su hechura, de la historia, de San Esteban y de todo lo concerniente a ella. la historia de San Demetrio, cuya caja dorada, del s. XI, conserva la reliquia de él

Antes de que anocheciera, arribamos a Riglos, donde los imponentes Mallos, impertérritos ¿nos esperaban? para invitarnos a subir por sus empinadas calles, cuyo silencio sólo lo rompieron, en aquellos momentos, nuestros comentarios.

Loable, asimismo, es el interés de las personas citadas, que están realizando un esfuerzo para dar a conocer nuestra riqueza cultural, no siempre reconocida como se merece.

Fue una completa y magnífica jornada, en absolutamente todos los aspectos.

Aurora Alamán Guallart

Cronista Oficial de AMUEZ

Riglos

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