Libro : “UNA SOLA PALABRA”
Autor: Joaquín Berges
jueves, 19 de abril de 2018

La sesión programada por el Club de Lectura, una vez seleccionado el libro que en su día se recomendó su lectura, tuvo como colofón la presencia de la entrañable e ilustrepersonalidad cultural de D. Antón Castro, periodista, escritor, poeta, dramaturgo, narrador, Premio Nacional de Periodismo Cultural 2013.

Abrió la sesión, el Presidente de AMUEZ, D. Francisco Ruiz, agradeciendo una vez más la presencia de los socios asistentes en dicho acto, tanto por su colaboración como por su fidelidad al Club de Lectura, cediendo, a continuación, la palabra al coordinador del citado Club quién se unió a los agradecimientos hacia los socios presentes en el aula, para proceder sin más dilación a presentar a nuestro conferenciante, haciendo hincapié en una gratificante realidad: “que para los asiduos miembros del Club de Lectura, la figura de Antón Castro no precisa presentación, pues habréis disfrutado, cada vez que ha tenido la gentileza de visitarnos, de su sabiduría, proximidad, amenidad y envidiable capacidad como comunicador, maravilloso bagaje que eleva el espíritu y objetivos perseguidos por el Club de Lectura, creado por la AMUEZ”.

Expectantes, pues, ante su presencia, Antón Castro fue diseccionando los aspectos narrativos, literarios, ambientales y humanos de la novela, “Una sola palabra”, del escritor zaragozano, Joaquín Berges, licenciado en filología hispánica por la Universidad de Zaragoza, siendo nuestro invitado buen conocedor de su obra.

Sus primeras palabras de gratitud hacia nuestro colectivo derivaron en su deseo de saber si había gustado la novela, preguntando quién no la había leído todavía. Una bonita manera de hacerse con el afecto de los socios, comprometiéndoles al asegurarles que hoy iban a realizar ellos la lectura y él, las preguntas.

Se prestó con su acreditada generosidad a recomendar otro maravilloso libro, del que mucho se hablará, diferente al que nos ocupa, “Tirando del hilo”, de un ilustrador y de una bibliotecaria, puesto que la literatura presenta muchos cantos, no solo en obras que empiezan, se desarrollan y terminan. En todo caso, la literatura es buena si es tersa, tranquila. Un regalo más que nos ofreció Antón, quien enfatizó en el valor de las palabras, en su belleza, aunque resulte en principio difícil la comprensión de un texto, de un relato, como la inventiva en el lenguaje de Julio Cortázar en su novela, “Rayuela”, en las dos historias que suceden en dos escenarios: París y Buenos Aires.

La primera novela de Joaquín Berges, “El club de los estrellados”, ha cumplido diez años desde su publicación. En todas ellas, el autor gusta de verter gotas de humor, presentando a personajes extraviados, desclasados, fuera de sitio.

Antón Castro confiesa que la novela de Joaquín Berges, su mejor obra, la que más le emociona, iba a tener un largo recorrido por su temática tan sensible y temida como es la “memoria perdida”, como consecuencia de sobrevenir un ictus o padecer la lenta, progresiva y demoledora enfermedad de Alzheimer.

Estamos sometidos, presos de un sinfín de claves que nos ayudan a recordar y localizar todas las actividades de nuestra existencia, todas nuestras cosas, pues desconfiamos cada vez más de nuestra memoria. Estamos ligados a una “llave secreta”.

La novela, “Una sola palabra” se desarrolla con mucha fluidez, sencillez, tensión y transparencia.

La bella reflexión que una compañera expresa al afirmar que la novela es como “la agenda desarrollada de tu vida”, impacta en la sensibilidad de Antón. “Ningún crítico hemos dicho eso”.

La novela parte de un hecho incuestionable: Celia, la protagonista, sufre un íctus y el autor, ante un gran personaje como fue Celia, exigente, independiente, destacada periodista y escritora, echa mano de su intuición que le ayude a inventar y conformar su gran personaje.

El libro es un viaje en el tiempo, conforme va recuperando esa memoria selectiva, no exento de bello romanticismo, reflejado en su historia amorosa con su ex-novio parisino.

El lector va de la mano de Celia, se asocia con ella en todos sus movimientos. El argumento de la novela llama a la esperanza, a una segunda oportunidad. Otro compañero, con sentimientos contenidos, expresó su identificación con la situación familiar, derivada de la enfermedad de Celia, aunque la segunda oportunidad que el destino le regaló a nuestra protagonista, volviendo a experimentar una nueva vida, no la tuvo el ser más querido del compañero, su madre, cuando sufrió la misma enfermedad. Y es que la vida está siempre pendiente de un hilo.

La novela es una historia de familia: el rescoldo de un primer amor, recuperado a través de los lugares visitados; las relaciones con su hija, su hermana, su asistenta, su perro fiel, “charlie”, que parece ser quien mejor la entiende; los paraísos perdidos; la duda si hemos seguido la vida en línea recta. Porque, ¿qué hubiera sucedido si por contra……?

El olvido de Celia se recupera momentáneamente con la memoria de sus emociones.

Empieza a vivir de nuevo otras experiencias, como si de una película reparadora se tratara. Quiere vivir la espiral del conocimiento.

Otra afirmación esencial de Antón Castro, referente al oficio de escritor la expresa diciendo que al escritor lo que le hace serlo es… la palabra. Y en la novela, Celia busca denodadamente esa palabra que le abra al conocimiento todo lo que fue, lo que hizo y hasta donde llegó. Y Antón nos anima a que no tengamos miedo a hablar, a utilizar el don de la palabra, nuestro más preciado regalo.

Por último, y en un grato ambiente de confraternización con nuestro invitado, por él propiciado, fue preguntando a varios compañeros sus recuerdos de infancias más queridos o más presentes en esta nuestra memoria primitiva, a modo de gimnasia mental: sus primeros juegos; sus relaciones con los compañeros de colegio; sus primeros amores…

Y como broche de oro, una frase que a Antón Castro debió salirle de los más íntimo de sus sentimientos fue: “los pequeños detalles destilados en una obra hacen un gran friso de vida”.

Finalizada la esperada conferencia de nuestro ilustre y querido conferenciante “de cabecera”, D. Antón Castro, todos los socios del Club de Lectura y restantes miembros de la Asociación de Mayores de la Universidad de la Experiencia de Zaragoza, (AMUEZ), agradecen muy sinceramente su participación en la presente sesión cultural . Ha sido todo un honor y un privilegio haber aceptado, una vez más, la invitación de nuestra Asociación.

Muchas gracias por tu sabiduría, Antón.

Juan Pagán Sancho

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