Los alumnos de la Especialidad de Historia visitan La Rioja

VISITA A LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA RIOJA

Alumnos de la Especialidad de Historia, pionera en el actual curso 2017-2018 -como figura en la programación- tras realizar una visita a la Zaragoza medieval, salimos de nuestra ciudad, para hacer otra a la Comunidad Autónoma de La Rioja, ambas acompañados por nuestro erudito profesor, el Doctor don Esteban Sarasa Sánchez que, nos ilustró acerca de la historia cada una de las tres Comunidades Autónomas, obviamente, la primera fue la Aragonesa, a la que siguieron la Navarra y la de La Rioja, nuestro destino final.

Llegamos, puntualmente, tras una breve parada, a los Santuarios de Yuso y Suso, pertenecientes al municipio de San Millán de la Cogolla, ambos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO el 4 de diciembre de 1997, por razones históricas, artísticas, religiosas, lingüísticas y literarias.

La institución religiosa fundada en el siglo VI d.C. por San Millán. Que está formada por la comunidad de monjes que continúan la tradición iniciada por el citado eremita, habiéndose dado, desde el siglo VI,  distintos tipos de vida monástica: eremitas, cenobio, monasterio visigodo dúplice con regla hispánica, monasterio mozárabe, monasterio benedictino, y en la actualidad convento de frailes de la Orden de Agustinos Recoletos, estando al servicio de estos monjes, dos edificios, San Millán de Yuso, en la parte baja de la montaña  (en castellano antiguo quiere decir abajo) y el más antiguo, San Millán de Suso, en la parte alta de la montaña (en castellano antiguo quiere decir arriba).

Primeramente, conducidos por una competente guía, visitamos, todas las dependencias del Monasterio de Yuso, que ostenta, junto al de Suso, el preciado título de Patrimonio de la Humanidad, en el cual, en el año 1053 los restos de San Millán fueron trasladados a ese Monasterio. Según la tradición, el rey García IV de Navarra, quiso trasladar el arca a Nájera, pero los bueyes que tiraban de la carreta no pudieron con la carga y se interpretó que el santo deseaba permanecer allí, como así se hizo.

A continuación, divididos en grupos, en el pequeño autobús urbano, llegamos a nuestro segundo destino: El Monasterio de Suso fundado por San Millán en el siglo V que, parcialmente, horadado en la roca, conserva elementos visigóticos, mozárabes y pre-románicos, predominando el mozárabe del siglo X. Según la tradición no textual, fueron enterrados y depositados en unos sepulcros pétreos del claustro, los siete infantes de Lara, pero no sus cabezas, sabido es que fueron decapitados   De este modo, el monasterio fue también conocido como panteón de los siete héroes castellanos. Gonzalo de Berceo, recibió su primera educación en su escuela monástica. Todo lo citado, comunicado con detalle por un entregado guía.

Y llegó la hora de la abundante pitanza, magníficamente servida, en el restaurante “Cuna de Reyes” situado en la localidad de Nájera, tras la cual, nos dirigimos a otro histórico, interesante y asombroso lugar:  El monasterio de Santa María la Real, conjunto religioso en el que  se encuentra el panteón de los reyes del reino de Nájera-Pamplona, antecesor del reino de Navarra. Al encontrarse Nájera en pleno Camino de Santiago y haber sido sede de monarcas navarros, la relevancia del monasterio de Santa María la Real fue elevada.

El exterior del Monasterio de Santa María la Real de Nájera es una mezcla de diferentes estilos, fruto de su dilatada historia. Las necesidades de defensa hicieron que los muros fueran altos y que los contrafuertes tuvieran función de bastiones, lo que, en parte, le da un aspecto de fortaleza. Dentro, nos aguardaba la guía para informarnos de lo siguiente:

En 1052 se inaugura y consagra el primitivo templo para la Virgen de la Cueva. El estilo de esta construcción era románico con influjos mozárabes. El actual se construyó entre 1422 y 1453 y es de estilo Gótico florido.

Dentro del monasterio distinguimos dos espacios fundamentales: el templo con el panteón Real, y el claustro, llamado de los Caballeros. El acceso al claustro se realiza por la llamada Puerta de Carlos I de estilo Gótico flamígero muy ornamentada; sobre ella hay un gran escudo real con las armas de Carlos I y un águila bicéfala. Este escudo se realizó en honor al rey, que contribuyó generosamente a la construcción del claustro.

Al lado de la puerta, arranca la escalera de acceso al claustro superior. Esta escalera es de estilo renacentista y está cubierta por una cúpula semiesférica decorada con casetones pintados en trampantojo. El motivo central de la decoración es un ave: el pelícano. En ella figura la fecha de su construcción, año 1594, y recibe el nombre de Escalera Real.

El templo actual se construyó entre 1422 y 1453, es de estilo Gótico florido y el interior consta de tres naves separadas por 10 columnas. Debajo del coro se abre la cueva en la que se cree que apareció la imagen de la Virgen, lugar en el que se ha mantenido desde entonces.

El retablo mayor es de finales del siglo XVII, de estilo barroco, con grandes columnas salomónicas muy adornadas con racimos y hojas de vid. En la parte central está el camarín de la Virgen, con la imagen original, rodeada por los fundadores de la Orden Benedictina, en sus ramas masculina (San Benito) y femenina (Santa Escolástica) y la representación de los reyes fundadores. Es llamativa la representación de los elementos que se dice que estaban junto a la imagen de la Virgen cuando ésta fue encontrada: una jarra con azucenas (emblema del monasterio), una lámpara y una campana. Sobre estos elementos, un friso cuenta el hallazgo de la Virgen por el rey don García. Remata el retablo un Calvario.

En la nave lateral izquierda hay una réplica del retablo mayor que existía antes de que se construyera el actual.

La imagen que dio origen al complejo religioso es una escultura medieval en madera tallada y policromada solo por el frente. Muestra a la Virgen que sostiene al niño Jesús, que imparte la bendición con la mano derecha mientras sostiene una bola en la contraria. Fue restaurada en 1948.

No me resisto a informar que  La Corona Imperial del Estado, que forma parte de las Joyas de la Corona Británica, fue realizada en 1838 para la coronación de la reina Victoria. En el centro de la cruz de la parte frontal lleva un rubí, procedente de la virgen del Monasterio de Santa María la Real de Nájera y que fue llevado a Inglaterra como botín del Príncipe Negro tras prestar ayuda a Pedro I el Cruel en sus guerras.

La cueva donde se halló la imagen, integrada en el templo, es una de las muchas que existen en la zona. Según dice la tradición, en ella se había realizado una pequeña capilla en la que se veneraba la imagen de la Virgen. En 1044 el rey, que estaba cazando con cetrería, siguiendo a su halcón encontró la pequeña capilla con la Virgen junto a un ramo de azucenas, una lámpara y una campana. Los triunfos que siguieron en las guerras de conquista contra los musulmanes fueron atribuidos por el rey a la imagen hallada.

Coro, panteón real, panteón de los infantes, panteón de los duques de Nájera, claustro de los Caballeros, capilla de la reina doña Mencía López de Haro, mausoleo de don Diego López de Hao, llamado “el Bueno” y numerosos personajes relevantes, están enterrados en Santa María la Real.

Este es un breve resumen de toda la inmersión histórica y artística, de la que, disfrutamos a la par que mostramos agradecimiento, en primer lugar, a nuestro profesor, don Esteban Sarasa que, también, a la vuelta, siguió volcando, a la par que incrementando información de la estancia en tan singulares monasterios.

También, a nuestros dos delegados: doña Carmen Rero y don Víctor Ruberte, que contaron con la colaboración de doña Rosa Cabello.

En definitiva, un día inolvidable.

Aurora Alamán Guallart

Cronista Oficial de AMUEZ

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