HOSPITAL DE NUESTRA SEÑORA DE GRACIA

VISITA A LA IGLESIA DEL HOSPITAL DE NUESTRA SEÑORA DE GRACIA, DE ZARAGOZA, A LA HERMANDAD DE LA SOPA Y A SU FARMACIA. El día 27 de abril de 2017, un grupo de alumnos del Tercer Curso de la Universidad de la Experiencia, perpetraron una visita, propiciada por el Vocal de AMUEZ, don Fernando Navarro, al Hospital de Nuestra Señora de Gracia, de Zaragoza, contando con la inestimable, desinteresada, completa y erudita información de don Carlos Melús, alumno de la UEZ, experto en Los Sitios de Zaragoza y de todo lo concerniente a ellos. Han sido ya varias las veces que hemos escuchado, a don Carlos, hablar del mismo tema -siempre distinto y ameno- acerca de lo que nos ocupa, pero no me resisto a calificarla de inconmensurable por lo intenso de las dos horas en las que, sin desfallecer, fue desgranando todo lo implícito a la visita, con el apoyo de unas láminas y de una compañera que las fue mostrando, captando el interés de los concurrentes. Una vez cómodamente sentados en la magnífica Iglesia, que en su interior posee finos retablos -entre otras obras de arte-  tallados por  José Luzán, maestro de Francisco de Goya que al tener, este último, internada allí a una tía suya a la que realizó varias visitas, es de suponer que tomó buena nota en su memoria y así plasmarlas en algunas de las estampas, don Carlos nos presentó a la responsable de las visitas, Doña Gloria Andrés que, tras darnos la bienvenida, se retiró para darle a él la palabra y retomarla ella más tarde disertando acerca de la hechura muy interesante del exterior con tipología barroca y del interior correcta en proporciones  y decoración, que posee un magnífico cuadro de un discípulo de Goya y de Bayeu, además de un Cristo muy antiguo, llamado “De los Artistas”, de Juan de Anchieta muy solicitado para exposiciones. Cuatro pechinas, cada una de ellas con los evangelistas, cuadros de la Madre Rafols, del Ángel de la Guarda y de San Cosme y San Damián, gemelos y médicos, Muy difícil resumir todo lo referido, dada la longeva historia de la Entidad, que nació en el año 1425, si bien estuvo ubicada en la Plaza de España, Coso, San Miguel y Porcel, cuando fue incendiada y destruida durante el primero de Los Sitios, fue trasladada, provisionalmente hasta llegar a ser definitivo, al Hospital de Nuestra Señora de la Piedad, llamado de Convalecientes, hasta el lugar que ocupa en la actualidad, cumpliendo, básicamente, el cometido para los más pobres y cientos de niños abandonados por diferentes circunstancias, muchos de ellos tiñosos, único hospital en España y en el mundo, al que acudían porque tenía muchos más medios, especialmente la atención a los dementes que eran tratados como enfermos, retirándoles de vagar por las calles y que, además de acogerles, los empleaban en el jardín, tanto a mujeres como hombres, mejorando sensiblemente su estado y consiguiendo recuperarlos para ser útiles a la sociedad. También, en el Hospital le amputaron la pierna, a Miguel Juan Pellicer, protagonista de “El Milagro de Calanda”, que tiene dos cuadros en una capilla de la Basílica de Nuestra Señora de El Pilar. Estuvo al servicio del Reino de Aragón y, en la actualidad, es el tercer gran hospital de España y, posiblemente del mundo tal y como reza su máxima: “DOMUS INFIRMORUM URBIS ET ORBIS”, es decir “CASA DE LOS ENFERMOS DE LA CIUDAD Y DEL MUNDO” y como curiosidad, reseñar que ayudaba a su manutención la Casa de las Comedias. Supuso un gran adelanto la llegada del agua corriente a la ciudad, a través del Canal Imperial de Aragón, de manos del Canónigo Ramón de Pignatelli que la derivó al Hospital, siendo uno de los primeros lugares, mermando las infecciones al mejorar sensiblemente la limpieza de los enfermos y enseres domésticos. Escuchamos un completo relato de Los Sitios de Zaragoza, de las mujeres y hombres que lucharon para defender la ciudad, de la importancia del entonces Padre Juan Bonal, que viajó mucho para conseguir donaciones, de la Madre Rafols, del General José Palafox, Josefa Amar y Borbón, la Condesa de Bureta, en definitiva, un largo etcétera de aguerridos e ilustres personajes, anécdotas como la de la escarapela… Relató la historia de todos los hospitales de la época, destacando el ahora llamado San Pablo, de Barcelona, que fue obra del rey aragonés. Bajamos a la Cripta, visitando las tumbas de varias de las Hermanas de la Caridad que prestaron sus servicios allí, para continuar con la visita al oratorio de San Felipe Neri, comúnmente denominado de “La Hermandad de la Sopa” por dar un plato de ella a todos los menesterosos que lo demandaban, atendidos amablemente por el Hermano Mayor que, ayudado por don Carlos, nos explica con detalle todo lo referente al Montepío, Casa de Convalecientes y, someramente, la importante biografía de Josefa Amar y Borbón, que como ya se ha detallado, fue heroína de Los Sitios, a la par que una inteligentísima e interesantísima mujer zaragozana, adelantada a su tiempo, muy ilustrada que, además de sus extensos conocimientos dominaba, entre otros idiomas latín, inglés, francés e italiano y estuvo muy comprometida en reivindicar la educación para la mujer pero, lamentablemente, no se sabe dónde está enterrada, si bien actualmente siguen las investigaciones para localizar su tumba. Escuchamos la curiosa anécdota del perro que, una vez amaestrado, iba y volvía a través de las líneas enemigas, llevando escondidos en su collar pequeños escritos con los que el General Palafox estaba al corriente de lo que sucedía con los adversarios. Llegó el turno de introducirnos en la soberbia Farmacia, que don Carlos denominó como “La puerta Santa”, siendo notorio que allí, es imposible visitarla sin tener una relación amistosa, como es la suya, con el Doctor en Farmacia don Ignacio Andrés, ya conocido por varios de los presentes -puesto que hace pocos meses nos ilustró acerca de la misma en una atrayente conferencia patrocinada por AMUEZ- al que presenta y expone parte de lo que ya habíamos escuchado, es decir: que está intacta desde al año 1881, manteniendo todos los útiles originales, 210 botes y 20 de años anteriores, todos con el escudo de Aragón, algunos con las inscripciones en latín, así como balanzas, pildoreros, botellas, frascos, prensas y autoclaves, entre otras cosas. Fue el primer hospital psiquiátrico, funciona en la actualidad y, allí mismo se siguen realizando fórmulas magistrales, operaciones de cataratas… Pasamos a visitar la adyacente “Farmacia Ríos”, donada en su totalidad tras ser retirada de su ubicación durante años, en la Plaza de España que, los veteranos zaragozanos recordamos tan bien, con su madera de nogal tallada, sus frascos de cristal de Bohemia, nos comenta las dos interpretaciones del áspid y la copa que figuran en ellos… en definitiva, un auténtico goce para la vista. Le gustaría, a don Ignacio, y así está “luchando” por ello, para que la Farmacia se convierta en museo y así pueda estar abierta a todos los ciudadanos como patrimonio cultural de la ciudad, reavivándolo junto a la Academia de Farmacia “Reino de Aragón” que cuenta con la colaboración del Colegio de Farmacéuticos de Zaragoza y la empresa farmacéutica Apotheka. Agradecimos y aplaudimos calurosamente a ambos amigos por su dedicación e instrucción y … ahí no terminó la visita, porque al salir, rodeamos el largo pasillo y, una vez más, el incansable don Carlos fue detallando cada uno de los numerosos mosaicos ilustrativos de los instrumentales, el óptico, el dentista, el reconocimiento médico, la sangría,  los llamados  hermanos de leche con las señoras que daban de mamar a los expósitos, en definitiva, una historia gráfica de las estampas cotidianas, culminando  con el soberbio plano del Hospital, todos ellos realizadas en cerámica de Muel. Aurora Alamán Guallart Cronista Oficial de AMUEZ]]>

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