Experiencias en las riadas del Ebro desde una sala de control

 

 

El pasado día 16 de mayo tuvo lugar en el aula 1 de la Facultad de Medicina (Edificio B), la conferencia: “Experiencias en las riadas del Ebro desde una sala de control”, impartida por D. José Adolfo Álvarez González, Ingeniero Técnico Industrial, Jefe de Servicio, responsable del Centro de Proceso de cuenca de la Confederación Hidrográfica del Ebro (C.H.E.).

Abrió la sesión el presidente de AMUEZ, Francisco Ruiz, agradeciendo la presencia del conferenciante, poniendo de manifiesto, la excelente acogida que la C.H.E. ha dispensado, en todas las visitas que la Asociación ha girado a dicha Institución, considerada la primera en el mundo con el objetivo de regular y administrar los caudales
del río Ebro y todas las cuencas que lo componen.

Existe un centro de regulación de cuenca o sala de control, responsable de todos los datos que le llegan y que sirven de aviso para optar por la gestión más adercuada, a saber: laminación o regulación a través de los pantanos, etc.

Nuestro invitado parte de la certeza de que “las crecidas del Ebro se controlan antes de que lleguen aquí “.

Un centro de control es un lugar donde se manejan los muchos datos que se reciben (cada 15 minutos se pueden recibir 8.000 señales), para tomar decisiones, realizando las maniobras más aconsejables, teniendo especial atención en mantener el resguardo de los embalses, es decir, el volúmen de agua que le falta a un embalse para llegar a la máxima cota de coronación. Con ello se puede conseguir laminar una avenida, o lo que es lo msmo: que los caudales de salida sean menores que los de entrada.

El campo de operaciones del centro de control es la cuenca del Ebro, con una superficie de 86.000 Km2, y casi 1.000 Km. la longitud del Ebro.

La cuenca es muy heterogénea, con zonas semidesérticas en el Bajo Aragón, que no superan los 300 mm de lluvia al año, frente a los 2.000 mm.de precipitación anual de lluvias que pueden alcanzarse en la zona de cabecera.

La cuenca del Ebro no conoce de administraciones autonómicas, debiendose gestionar como una única unidad, a pesar de que abarca nueve comunidades autónomas, incluso parte de la vecina Francia. De ahí la dificultad y el trabajo de gestión de control cuando llega una avenida, puesto que hay que estar en contacto con casi todas las
comunidades a un tiempo.

El refrán de que “el Ega, Arga y Aragón, hacen al Ebro varón”, es cierto, pues son esos ríos quienes más caudales aportan al Ebro, en el caso de lluvias abundantes.

Siguiendo con su magnífica conferencia, D. José Adolfo fue mostrando riadas en diferentes años, sus caudales y sus consecuencias. La primera riada registrada desde el centro de control data del año 1997.

Pero en la cuenca del Ebro no solo es el Ebro el protagonista de las riadas que se producen. Son diversos y abundantes los afluentes del mismo quienes pueden originar avenidas que pueden laminarse o no, si en sus trazas existen pantanos para ello. La máxima que hay que extraer es que las riadas existieron, existen y existirán.

Con la amenidad y capacidad didáctica que caracteriza a nuestro conferenciante, nos lanzó la siguiente pregunta: ¿Por qué se producen las riadas?….pues porque llueve y a veces, mucho. El hecho de que hasta los años 60 hubiera más riadas se debe a muchas variantes: que lloviera menos; que no había pantanos de laminación y regulación de los
caudales en avenidas, etc. Pero riadas han existido en Zaragoza siempre: en el año 1647, en los años 1961, 1978, 2015… Y en períodos largos de estiaje, en el centro del cauce del Ebro, han llegado a crecer árboles, dada la cantidad de abonos de los campos colindantes que, en definitiva, van a parar al rio.

Las grandes avenidas son una constante en la demarcación de nuestro rio Ebro, debiendose a las lluvias persistentes en amplias zonas, agravadas por rápidos deshielos de los Pirineos. También hay que considerar crecidas relámpago, debidas a lluvias de tipo conectivo y localizadas.

En imágenes se observaba la variación del curso del cauce del Ebro en el año 1923 y en 1950, lo cual demuestra que el río es totalmente vivo. El río se mueve. Y Alcalá de Ebro, por ejemplo, no se movió.

La gestión de las riadas y su predicción, ha sufrido un proceso evolutivo fantástico:

• En el pasado, entre 1926 y 1996, la predicción de las mismas era puntual y eran recibidas por telegrama, en escasas estaciones de control. El grado de acierto era escaso, salvo a medio plazo que era bueno
• En el presente, entre 1997 y 2018, y a través de las redes sociales, se reciben señales informativas cada 15 minutos, a lo largo de 240 estaciones de control
• En el futuro, se basará la información por la consolidación de las predicciones probabilisticas

El sistema de información Hidrológica SAIH, con 724 estaciones remotas de caudales, nivómetros, precipitaciones, etc., y el Sistema de Ayuda a la Decisión, permiten una gestión adecuada, especialmente en las grandes avenidas del Ebro. No obstante, y volviendo a tiempos pretéritos, fueron muy ilustrativas las diferentes herramientas de gestión que D. José Adolfo mostró en pantalla, atendiendo a las diferentes épocas:
• Hasta los años 60, las noticias de las riadas llegaban desde aguas arriba, de boca en boca y de pueblo en pueblo
• A partir de los años 60, se podían gestionar las riadas, con efectos locales, a través de los embalses, según las variaciones de nivel de los mismos
• En 1976, ya se disponían de equipos que permitían llamar por teléfono a la estación correspondiente y escuchar a un “parlante”
• En el presente, desde 1997 hasta 2018, se establece la gestión coordinada de los embalses, para minimizar los caudales aguas abajo, siendo el principal objetivo
• En el futuro, digamos hasta 2025, los modelos hidrológicos e hidráulicos mejorarán sustancialmente, y se podrán visualizar las avenidas en tiempo real a través de imágenes en directo

La información que se dispone en la C.H.E. es casi instantánea debido a las redes sociales y a la alta tecnología de que disponen.
En las estaciones de aforos, las sondas instaladas calculan la velocidad del rio y, por tanto, su caudal, por la fórmula:
Q = (HxL)xV donde:
H = altura del agua en metros
Q = caudal en m³/s
L= anchura del cauce en metros
V= velocidad media del agua en metros

La reflexión que el conferenciante manifiesta sobre si con menos caudal se inunda más, indica que no son comparables los caudales registrados anteriormente, con los equipos que se disponían, con los aforados en la actualidad, ofreciendo mediciones más fiables por la aplicacón de las nuevas tecnologías.

Otro aspecto importante es la de obtener datos en tiempo real frente a datos históricos consolidados. En la página web disponen de un histórico de crecidas extraordinarias.

Nuestro ilustre conferenciante hace hincapié dejando claro que cada riada es distinta, y que depende de varios factores: si o no es la primera del año; del volúmen de agua que se desborda; si es más picuda o más alargada que otra o si es más o menos ancha. También influye si desborda las motas construídas y de la limpieza del rio. Las riadas pequeñas (1.000 m3/s) vienen a tardar en llegar de 30 a 40 horas. Las grandes (2.500-3.000 m3/s), más de 70 horas.

Surgen intervenciones de los compañeros, alguno de ellos afectados por alguna riada, cuando se pone en la balanza lo que defienden los agricultores, la limpieza de riberas y dragado del rio, aunque esta sea una solución a corto plazo, frente a la opinión de los ecologistas que prefieren que el rio haga lo que quiera.

El tema de la conferencia crece en interés, preguntándose algún asistente si se está llevando a cabo el Plan Ambiental del Ebro porque, en definitiva, es incuestionable el cumplimiento y respeto por parte de todos, del dominio público hidráulico del Ebro, y de cualquier otro rio. Y es que…¿los agricultores y habitantes de los pueblos próximos a su cauce, respetan tal dominio?. La exigencia más global y efectiva será poner en valor la Ordenación del Territorio.

Por otra parte, nuestro técnico invitado pone de relieve lo mucho que se dice y se publica sobre los daños producidos por las riadas, y lo poco que se da a conocer a la opinión pública sobre los daños evitados, gracias a la gestión llevada a cabo mediante la utilización de los medios actuales, de alta tecnología que dispone la C.H.E.

Finalmente, nos dio a conocer la creación en el año 2016 del Plan de Gestión del Riesgo de Inundación de la cuenca del Ebro (PGRI), documento de medidas cuyas claves son la coordinación entre las administraciones y potenciar la autoprotección. Su fórmula: 3P+R: Prevención de inundaciones; Protección frente a inundaciones; Preparación ante inundaciones + Recuperación y revisión tras inundaciones.

El Sistema de Información Hidrológica SaiH-Ebro se instaló en la cuenca, a raiz de la catástrofe derivada de la rotura de la presa de Tous en 1982, teniendo como objetivo saber cuándo y dónde llueve y con qué intensidad, minimizando los riesgos de las riadas consiguientes puesto que siempre se producen por las lluvias, por el deshielo o por la rotura de presas, estas, menos frecuentes, afortunadamente.

La magnífica conferencia, jalonada por múltiples gráficos, datos históricos y cuadros comparativos, explicados con proximidad, sabiduría y grandes dotes como comunicador, por D. José Adolfo Álvarez González, fue seguida de principio a fin, con enorme interés, dando a conocer la gestión y control de la cuenca del Ebro, desde el puesto de mando que nuestro conferenciante dirige.

Desde la AMUEZ, nuestro más sincero agradecimiento por su inestimable y entusiasta colaboración y un privilegio de los socios, asistiendo con el máximo interés, que la conferencia se merecía.

¡¡Muchas gracias, D. José Adolfo!!

Miguel Ángel Lahoz Mustienes
Juan Pagán Sancho

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