Así fue el viaje a El Burgo de Osma y Calatañazor el pasado 22 de Noviembre

Dentro del marco de actividades culturales programadas por la Comisión de Viajes de AMUEZ , el día 22 de noviembre del corriente tuvimos el placer de iniciar desplazamiento para una agradable jornada cultural y de convivencia.

Se dio la salida a las 08:00 de la mañana. El programa primario del día se distribuía en un primer destino en la localidad de CALATAÑAZOR, al objeto de efectuar visita programada a la villa y entorno. Segundo destino sería a la localidad de EL BURGO DE OSMA, donde tras comida en un restaurante, se procedería a visita guiada a los puntos de interés de la misma.

Debido a las circunstancias climáticas de la mañana – abundante lluvia -, se decidió efectuar un cambio en el orden del programa, dado que las visitas en El Burgo de Osma se desarrollaban en un entorno protegido – edificaciones a cubierto -, dejando para la tarde las del recorrido por Calatañazor, de un desarrollo más al aire libre, quedando a expensas de que la meteorología se comportase benévolamente con los aventureros de Zaragoza.

Jornada de mañana. –


Nuestro grupo de expedicionarios, fue recibido a la llegada a El Burgo de Osma, por nuestra guia turística MARIA, resultando una joven simpática, competente y con una demostrable mano izquierda experimentada para el manejo de grupos, la cual efectuó explicaciones exhaustivas y de calidad durante las visitas efectuadas, contestando sin cansancio a las preguntas que se le planteaban, e incluso salpicándolas de comentarios y anécdotas a veces chistosas que redundaban en un ambiente amable y relajado, que suavizaba la seriedad del entorno en el que se desarrollaban.

La Ciudad de Osma es el núcleo histórico altomedieval, mientras que El Burgo de Osma es la villa aledaña, declarada Villa de Interés Turístico en 1962 y Conjunto Histórico-Artístico en 1993. El Burgo de Osma es centro comarcal de servicios de la comarca de Tierras del Burgo y Sede del obispado. La Villa posee, además, el “Premio C” de Turismo concedido en el año 1994 por la Junta de Castilla y León.

El origen de la Ciudad de Osma, embrión del actual El Burgo de Osma, fue la ciudad celtíbera y luego romana de Uxama Argaela. El primer vestigio documental de la existencia de la Diócesis de Osma es del año 597 y formaba parte de la provincia eclesiástica de Toledo. Ya en la Edad Media, su núcleo urbano pierde importancia y se traslada hacia la parte baja, donde se desarrolla una nueva población, Osma, repoblada el 912 e incorporada a la defensa de la línea del Duero contra los musulmanes.

La diócesis de Osma se restauró el año 1101, siendo nombrado primer obispo, Pedro de Bourges (San Pedro de Osma), que hizo levantar la catedral en el llano, a la otra orilla del Ucero, junto a un antiguo monasterio, y ése fue el origen del actual El Burgo de Osma. En 1372 su dominio pasó al Obispado y, en 1440, al Señorío de don Álvaro de Luna, por donación de Juan II, siendo los siglos XVI al XVIII los de su plenitud. Reflejo de aquellos años es su catedral, silueta señera de la ciudad, y el monumento de mayor importancia en la provincia, por su jerarquía y la profusión de las obras artísticas que contiene.

Iniciamos paseo por la porticada Calle Mayor, la cual desemboca en una hermosa plaza irregular, fuente y muralla. Presidiendo esta plaza está la Catedral

Se trata de una Iglesia de planta de cruz latina, con tres naves de cinco tramos, más dos tramos que ocupa la nave del transepto, este a su vez con cinco tramos, presbiterio de dos tramos y ábside con cinco capillas absidiales. En origen la cabecera estaba formada por cinco ábsides, pero a mediados del siglo XVIII dos de estos ábsides se eliminaron para construir una girola. La Catedral está realizada con sillares de piedra caliza.

Dispone para su acceso de la Puerta de San Miguel o Puerta de los Moros; Portada de la Capiscolía y Portada Meridional

Una vez en su interior, efectuamos un recorrido completo por la misma salpicado de las oportunas explicaciones…Capilla Mayor y Retablo Mayor contorneado por los sepulcros góticos de dos obispos, las diferentes capillas – de la Inmaculada, del Santo Cristo del Milagro, de San Pedro de Osma y otras -, y especial referencia a la Capilla de la Virgen del Espino y a la Sacristía, construida sobre el lugar en el que se encontraba el antiguo Ayuntamiento. Nuestra guia María nos exhibió y destacó un hermoso Cristocrucificado, con la habitual expresión hierática del románico.

Una vez finalizada, nos desplazamos al restaurante Virrey Palafox, donde disfrutamos de un abundante y reconfortante ágape con entrantes de productos de matanza, que compensó sobradamente los esfuerzos de la mañana

Jornada de tarde.

Procedimos al desplazamiento a la localidad de Calatañazor, beneficiados por un parón en las incidencias climáticas. El cielo, sintiéndose benévolo, incluso nos bendijo con momentos de sol.

El origen del nombre de Calatañazor parece proceder del árabe Qalat al-Nasur (o Calat al-Nusur, Calat en- Nossur y Calat-An-Asor…, según autores), que significa castillo del buitre, nido de águilas para otros. El nombre arévaco Voluce, o Boluce, significa buitre, lo que indica claramente la topografía de esta población sobre el valle de la Sangre, donde se sitúa la batalla entre las tropas cristianas y las de Almanzor en 1002, en la que Almanzor perdió su tambor…, o lo que es lo mismo, fue derrotado para, según la tradición, morir poco después en Waldecorai (Bordecorex) como consecuencia de las heridas sufridas, y ser enterrado en Medina Salim (Medinaceli).

La población está amurallada; se conservan lienzos de la muralla en el noroeste y sur, con una estrecha puerta. A pesar de que el pueblo es pequeño, todo tiene encanto. Cada rincón, cada calle, cada fachada de las edificaciones medievales. En un pequeño prado localizamos una estatua y busto dedicada Almanzor, a la cual homenajeamos con una foto del grupo de aventureros.

Seguidamente efectuamos una ascensión por calles empinadas para efectuar visita a los restos del castillo de la localidad. La primera construcción del castillo de Calatañazor, hoy arruinado pero en estado consolidado, data del siglo XII, aunque fue reformado en el XIV.

Calatañazor era cabeza de la Comunidad de villa y tierra de Calatañazor que, convertida en señorío, perteneció junto a su castillo a personajes dignos de mención como María de Molina, adelantada de Castilla; los Padilla (de quien toma el nombre) o los duques de Medinaceli hasta el siglo XIX.

Del Castillo de los Padilla, sobreviven algunos lienzos y parte de la torre del homenaje de mampostería y sillería de refuerzo en las esquinas. En ésta encontramos indicios de aparejo árabe y un ventanal gótico. El antiguo patio de armas se abre hoy al caserío en forma de plaza porticada, presidida por los restos de la torre del homenaje y el rollo jurisdiccional o picota, símbolo del poder real y señorial sobre la población. Por el lado noroeste, el más sensible de la fortaleza, cuenta con un foso, mientras que por el valle de la Sangre la propia altura de los riscos ofrece una protección suficiente. Actualmente es de propiedad pública.

A la finalización de la visita, finalizó igualmente la tregua atmosférica, siendo acompañados en el regreso por una fuerte y pertinaz lluvia que tamborileaba rítmicamente en la estructura del autobús, acompañando así alguna cabezada reparadora. Una espléndida y completa jornada, que compaginó el aire libre, la cultura, el disfrute gastronómico y la camaradería y buen ambiente entre los participantes.

Miguel Hernández.

Tenéis mas fotografías del viaje en ESTE ENLACE

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